En el mundo de los videojuegos hay una máxima que los más alopécicos del lugar tenemos siempre presente a la hora de evaluar un producto: si un juego es malo los diez primeros minutos o aburre en ese periodo de tiempo, lo mejor es lanzar un tremendo “me abuuuurro” (parafraseando a Homer Simpson) y darlo por perdido. Y es que, señores, podrán darle más oportunidades a ese disco o cartucho, pero la suma de unos y ceros que lleva en su interior seguirá siendo pura ponzoña electrónica.El resto de mi reseña la pueden leer en Fanzine Digital
¿Quíen es el friki talibán ahora, Sr. Destroyer?
ResponderEliminarTio, el juego es malo
ResponderEliminarea!