Excesiva tarde
prog power metalera con tecladitos al porrón.
Vanishing Point se centraron en su cuarto álbum, pasaron de refilón por su tercer trabajo y se acordaron de su disco debut. Del magnifico
Tangled in Dream no se supo nada.
Pagan's Mind se perfilan como uno de los
nuevos grupos a tener en cuenta. Pese a que su música pueda ser densa actuando como teloneros (con menos calidad de sonido y escenario) supieron jugar sus cartas y gracias a sus poderosas bases progresivas y teclados incesantes deleitaron al respetable llegando incluso el hijo del frontman a subirse al escenario a hacer sus pinitos.
Sonata Arctica volvían a jugar con todas las posibilidades que les brinda ser cabezas de cartel. Salvando el temor de que puedan quemarse rápido (el año pasado giraron en estas mismas fechas casi con el mismo repertorio) y que la sala esta vez no estaba completa, el grupo se volvió a llevar de calle al personal. Empezaron con una versión de la
sonata para piano Claro de Luna de Beethoven, porque ellos lo valen. Cascarse al rato los 10 minutos y pico de
White Pearls Black Oceans fue la gran sorpresa de la noche. Sus payasadas entre canciones se mantienen, su bajista y baterista siguen siendo unos sosos de cuidado y, como vaciladas, se marcaron el final de
Child in Time de
Deep Purple y un participativo
We Will Rock You de
Queen. A ver si tardan un poco más en volver a girar, que a este paso van a cansar a los menos fans de esta banda finesa.
Por cierto, no me pregunten cómo lo hice, pero pillé dos púas al vuelo.