Aun teniendo en cuenta que existe un equipo humano detrás del desarrollo, los que lo han programado y diseñado desde cero, y que no tienen la culpa de que la empresa que lo edita solo pretenda llegar al público despistado, lo que nos llega no puede dejarse de calificar como una morralla de proporciones cósmicas por la cual no tienen perdón de Dios: uno de esos juegos por los que los foros de las comunidades más activas de gamers odian a Wii hasta la muerte. Un disco que da vergüenza introducir en la consola una segunda vez para comprobar que la primera sensación no estaba equivocada.
Nací en los grisáceos 80 y varios años después me licencié en Periodismo.
Escribí durante varios lustros en medios especializados sobre música, cómics y videojuegos, pero me quité, como del tabaco y alcohol.
Empecé a hacer fanzines en el colegio, en los años 90, y, desde 2004, junto a varios amigos, colaboro en el Grupo Rantifuso. En todo este tiempo también me he dejado caer en infinidad de publicaciones de (y con) colegas. Por mi cuenta he realizado muchos cómics y fanzines de batalla como Casual Freak, GS3: UNLIMITED, La España Defenestriba y la serie Con Dibujos.
Pago las facturas trabajando en comunicación, juntando letras y haciendo cosas.
Vivo con una gata que se llama Orejas y mis amigos me dicen que me tiene esclavizado. Yo solo atiendo a decir "¡Pero si es que es tan bonita!"
2 comentarios:
Tengo que ir a tu casa solo por verlo..
Yo no lo vuelvo a meter en la Wii.
:D
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