miércoles, 17 de febrero de 2010

The Road

8 comentarios:

Don Agrio dijo...

Servidor tan sólo ha leído el libro y le pareció una GRAN MIERDA (escrita, además, por un subnormal que desconoce la existencia de las subordinadas) resumible en las siguientes frases:

"-Papá, ¿Falta mucho?

-No. Sigue caminando."

Eso sí, la película me han dicho que está guapa, así que la bajaré. Me niego a darle un puto duro más a ese sinvergüenza.

Samu dijo...

No leí el libro, pero acudí a la peli con ganas al ser el mismo tipo de 'No es pais para viejos', y la cinta es un bofetón en toda la jeta.

Nemo Nadir dijo...

Con permiso hago un copia y pega de la reseña que colgué en mi blog. Creo que ilustra el debate:

Bienvenidos al día del Apocalipsis en El Pequeño Misántropo. Si un poco más abajo hablábamos de The Walking Dead, un comic en el que un padre y un hijo luchan por sobrevivir y mantener la cordura en un mundo que se ha ido al garete, ahora repetimos con The Road, película de John Hillcoat protagonizada por Viggo Mortensen y basada en la novela homónima de Cormac McCarthy. Otra historia de padre con hijo en un mundo en el abismo, esta vez en condiciones aún más extremas. No sólo hay que luchar por la propia vida, es que ya no queda nada de lo que vivir, y los pocos supervivientes se encuentran envilecidos y reducidos al canibalismo. No esperen otro Mad Max. Si usted tiene hijos lo va a pasar fatal viendo esta película, porque ¿hay algo que quiera más? ¿Hay algo por lo que pase más miedo?

El planeta ha sufrido algún tipo de cataclismo y todo vestigio de vegetación y de vida animal han desaparecido. Grupos aislados de humanos supervivientes en un mundo hostil se están matando los unos a los otros por hambre, por miedo o por ignorancia. El cielo está perpetuamente gris, el sol ha desaparecido, reinan el frío, la lluvia, el hielo y las cenizas. La superficie terrestre parece emponzoñada, eternamente cubierta de cenizas, barro y veneno. Todo es ruina, destrucción y parajes desolados. La humanidad está destinada a desaparecer y las personas son tratadas como ganado. En este ambiente, un hombre cuyo único miedo es lo que le pueda pasar a su hijo, intenta sobrevivir y mantener cierta humanidad, aunque cada vez se vaya degradando más. La vida es sucia, es dura y es frágil. Y la soledad es constante porque vale más eludir el peligro que suponen otros supervivientes.

El niño no conoce la vida anterior, para él ese mundo es como debe ser y mantiene su inocencia siempre aferrado a su osito de peluche. Para su padre, un inmenso Viggo Mortensen que con su sola presencia, con su impresionante gesto, llena la pantalla, el único objetivo es aguantar durante el mayor tiempo posible en un mundo muerto. Pero como le dice su mujer en un flashback: "Yo no quiero sólo sobrevivir". ¿Qué propósito tiene seguir adelante en un mundo condenado a muerte? The Road pone de manifiesto lo dañino que es el ser humano y la alimaña que habita dentro de cada uno de nosotros. Cuando no queda suficiente para todos, la única solución es el aislamiento y el egoismo. Por otra parte ¿qué opción queda? Marcharse cuanto antes con mayor o menor dignidad. La pregunta que queda es si merece la pena, si a eso se le puede llamar vida. Y la respuesta se da al final de la película.

Porque The Road, además de ser una llamada de atención sobre la fragilidad de la vida humana y de su dependencia del medio ambiente, a pesar de ser durísima, es una película fundamentada en la fuerza del amor. El padre sabe que el final es inevitable, pero intenta preparar al niño para que continúe sin él. No le queda esperanza para sí mismo, pero la tiene para su hijo. Y aunque se ha embrutecido por el miedo a lo que le pueda pasar al niño, es ese amor el que le hace seguir adelante. A pesar de su forzosa brutalidad, sí que ha sabido transmitir buenos valores. El niño quiere mantener dentro de sí la bondad, la confianza. Como si en definitiva, todavía hubiera fe en el ser humano. Y es ese amor que transmite a ese niño que no entiende nada de lo que está pasando, el que hace que una película que se ve todo el rato con terrible impotencia y angustioso mal sabor de boca, sea tan conmovedora.

beleita dijo...

Anda que has tardado, eh?

Me acaban de dar un punto de vista sobre el niño en el que no me había parado a pensar: un niño sería como es el de esta película en la vida real habiendo nacido en un contexto como el de The Road?....

Samu dijo...

el personaje de Vigo está ido por completo... ¿ha perdido lo que le quedaba de humanidad? abandona al negro desnudo y es el hijo el que da la clave, la esperanza queda en él... un chaval perdido, sin referentes y cuyo modelo es el de su padre, que le ha reucico el mundo a los buens y los malos...

tiene escena demoledoras, de un dolor tremendo... desde la inocente ecena de la cocacola a la del arquero y la bengala.... toeos los flashbacks con su mujer son poderosisimos... qué papel juega ella en el viaje de ambos?

ella, fría y sin esperanza, no quiso tener al hijo.. y por ntenerlo, pierde la esperanza al saber que este no es un mundo para traer a nadie... la fe del marido la pierde a ella...

un trabajo duro de digerir y ok, el final, reposadao, te da al menos esperanzas (el niño preguntano al hombre si es de los malos y si come gente...) pero la sensación que me ha dejado ha sido la de paliza en el alma...

beleita: el garabato salió nada más sentarme en la mesa. :)

sin duda, el ritmo de la cinta no gustará a donagrio, ya que ademas, muchos de los diálogos son como los que remarca.

Yota dijo...

No se muy bien que opinar de la peli, así que cuando escriba la reseña ya veré que me sale.

Aunque el final es para matar al director y a todo el equipo de producción.

Samu dijo...

vamos, no sé... el final es correcto y conmovedor...

una vez llegan a la playa (el leit motiv del padre incrustado antes de marcharse) el padre revienta... su viaje termina ahí.. estaba claro... lo otro, guy pierce es perturbdor por si solo, su preencia hace que el final quede ambiguo y esperanzador...

La pequeña Delirio dijo...

Me resultó curioso apreciar que la película, como artefacto deshumanizante, funciona. Muy pocos se fiarían del personaje de Guy Pearce en esas circunstancias, no es cierto??? Pero, recordemos, la moraleja (en el caso de que la haya) radica en la confianza: si esta desaparece, qué clase de supervivencia es esa???

vacío y desesperación... es irónico, pero la esperanza está en la familia (entendida esta de una manera bastante amplia)