El terror es un género que, bien tratado, sirve para la reflexión y la crítica. Hay autores que crean imágenes impactantes y grotescas, efectivas pero vacías de contenido, cuyo único fin es que el corazón del lector de un vuelco y a su vez, pase un buen rato. Hideshi Hino, en cambio, es uno de esos creadores que, forjado desde los años setenta, sabe cómo retorcer la conciencia de los amantes de sus historias. Peculiar a la hora de llevarnos en su paranoia personal, su estilo propio, que se encuentra anclado en el manga clásico, y sus altas dosis de cinismo ponen al espectador a la defensiva nada más poner sus manos sobre este tomo.
Nací en los grisáceos 80 y varios años después me licencié en Periodismo.
Escribí durante varios lustros en medios especializados sobre música, cómics y videojuegos, pero me quité, como del tabaco y alcohol.
Empecé a hacer fanzines en el colegio, en los años 90, y, desde 2004, junto a varios amigos, colaboro en el Grupo Rantifuso. En todo este tiempo también me he dejado caer en infinidad de publicaciones de (y con) colegas. Por mi cuenta he realizado muchos cómics y fanzines de batalla como Casual Freak, GS3: UNLIMITED, La España Defenestriba y la serie Con Dibujos.
Pago las facturas trabajando en comunicación, juntando letras y haciendo cosas.
Vivo con una gata que se llama Orejas y mis amigos me dicen que me tiene esclavizado. Yo solo atiendo a decir "¡Pero si es que es tan bonita!"
1 comentario:
oh dioses, que portada más malrollera.
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