Damocles fue al parecer un cortesano excesivamente adulador en la corte de Dionisio II, un tirano de Siracusa (Sicilia) del siglo IV a. C. Propagó que Dionisio era realmente afortunado al disponer de tan gran poder y riqueza. Dionisio, deseoso de escarmentar al adulador, se ofreció a intercambiarse con él por un día, de forma que pudiera disfrutar de primera mano su suerte. Esa misma tarde se celebró un opíparo banquete donde Damocles gozó siendo servido como un rey. Sólo al final de la comida miró hacia arriba y reparó en la afilada espada que colgaba atada por un único pelo de crin de caballo directamente sobre su cabeza. De súbito se le quitaron completamente las ganas de los apetitosos manjares y los bellos muchachos, y pidió al tirano abandonar su puesto, diciendo que ya no quería seguir siendo tan afortunado.
Nací en los grisáceos 80 y varios años después me licencié en Periodismo.
Escribí durante varios lustros en medios especializados sobre música, cómics y videojuegos, pero me quité, como del tabaco y alcohol.
Empecé a hacer fanzines en el colegio, en los años 90, y, desde 2004, junto a varios amigos, colaboro en el Grupo Rantifuso. En todo este tiempo también me he dejado caer en infinidad de publicaciones de (y con) colegas. Por mi cuenta he realizado muchos cómics y fanzines de batalla como Casual Freak, GS3: UNLIMITED, La España Defenestriba y la serie Con Dibujos.
Pago las facturas trabajando en comunicación, juntando letras y haciendo cosas.
Vivo con una gata que se llama Orejas y mis amigos me dicen que me tiene esclavizado. Yo solo atiendo a decir "¡Pero si es que es tan bonita!"
No hay comentarios:
Publicar un comentario