Kirby ha sido siempre una mascota menor, a la sombra de Mario y Link pero con una fuerte base de seguidores que han disfrutado de cada uno de sus lanzamientos. Recuperar un viejo cartucho de 16 bits, darle un lavado de cara majestuoso y ofrecerlo con una ración extra de material es una de las mejores noticias que podían recibir sus fans. El resultado mantiene atrapado al jugador con su mezcla de plataformas adorables y retos sencillos. Un complemento perfecto a juegos de mayor duración pero con menor encanto. Ese ha sido siempre el secreto del entrañable personaje. Mi reseña completa, en Fanzine Digital
Nací en los grisáceos 80 y varios años después me licencié en Periodismo.
Escribí durante varios lustros en medios especializados sobre música, cómics y videojuegos, pero me quité, como del tabaco y alcohol.
Empecé a hacer fanzines en el colegio, en los años 90, y, desde 2004, junto a varios amigos, colaboro en el Grupo Rantifuso. En todo este tiempo también me he dejado caer en infinidad de publicaciones de (y con) colegas. Por mi cuenta he realizado muchos cómics y fanzines de batalla como Casual Freak, GS3: UNLIMITED, La España Defenestriba y la serie Con Dibujos.
Pago las facturas trabajando en comunicación, juntando letras y haciendo cosas.
Vivo con una gata que se llama Orejas y mis amigos me dicen que me tiene esclavizado. Yo solo atiendo a decir "¡Pero si es que es tan bonita!"
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