sábado, 31 de octubre de 2009

Piratas FM 30 de octubre y Rhapsody (of fire)

Aquí podéis bajar el programa de Piratas FM de este pasado viernes.

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Y ahora os dejo con la transcripción de mi sección en este programa, que quedó divertida, y fue un especial sobre Rhapsody. Espero que os haga sonreir:

Para ser justos a la hora de hablar de este grupo tenemos que recordar que el metal en los noventa se convirtió en un pequeñísimo guetto, quedando completamente arrinconado y en el que apenas había chavales que escuchasen este estilo; a mediados de la década, una nueva ola, potenciada primero por el metal alemán y luego por los italianos, que lo que mejor saben hacer es imitar a los alemanes (obviaremos hacer chistes aquí sobre la Segunda Guerra Mundial) dió lugar al power metal italiano de los años noventa y que fue uno de los géneros que ayudó a mantener viva la llama de este estilo entre las nuevas bases de seguidores.

Los italianos debieron de pensar algo así como un
"nosotros también podemos hacer heavy metal molón" y lo que hicieron fue llevarlo a este estilo super rancio e histriónico, cuyo mayor exponente lo tenemos en Rhapsody, una formación que fascinó a toda una generación de chicos que por aquel entonces estaban en la adolescencia, jugaban con las Magic, el BloodBowl y muchos otros juegos, y que encontraron en esta música un buen referente. De ahí el artículo de José Viruete, en su web ochentera Viruete.com, titulado 'Jebi hetero rolero y soltero', de obligada lectura para entender este estilo.

Rhapsody, y esta es mi opinión, molaban, molan y molarán, por mucho que los demás quieran decir lo contrario. En 1997 lanzaron un disco que dejó a la gente diciendo "qué cojones es esto", titulado Legendary Tales, un trabajo donde mezclaban música clásica, con influencias de bandas sonoras de autores como Basil Poledouris o Danny Elfman, junto a una base metálica muy rápida y un inglés 'wachu wachu' que todo el mundo entendía y podía corear (como para no hacerlo, ya que era como los listening chapers de las clases de inglés de octavo de EGB).

Legendary Tales está considerado por muchos como el mejor trabajo de los siete que tiene esta banda, aunque para mi, su segundo álbum, de 1998, Shymphony of Enchanted Lands, lo supera, siendo una grabación más tranquila y con trayazos mil veces radiados como 'Emerald Sword'. Incluyeron, además, guiños a banda sonora de la película La Historia Interminable, en el tema 'Riding the Wings of Eternity'.

En cuestión de mercha y maqueting
Rhapsody funcionaron muy bien, así como en ventas de discos, pero no sucedió lo mismo con sus directos. El grupo, por ejemplo, visitó España en la gira de Stratovarius del año 2000, al lado de Sonata Arctica como grupos invitados y fue el momento más vergonzoso que muchos han visto sobre un escenario. El grupo salió a darlo todo (hablando con ironía) casi igual que el Real Madrid contra el Alcorcón de hace unos días, dando un concierto lamentable. También es cierto que la formación no contaba con buena potencia de sonido y que la mitad de su música iba sampleada, con la dificultad que atañe coordinar bien todo esto sin un buen respaldo económico detrás. Más adelante dieron conciertos dignos, como los de la gira de su tercer disco, quitando el mal sabor de boca de este momento o el de algunos festivales de aquel mismo año.

Con el tercer disco confirmaron su intención de hacer una pentalogía.
Dawn of Victory (2000) era muy metalero, pero sonaba igual que los otros dos anteriores. Para alcanzar la cifra de cinco discos de su saga decidieron sacar en 2001 un EP titulado Rain of a Thousand Flames que, durando menos de 45 minutos, es la mejor grabación que hicieron hasta la fecha, con temas como el que daba nombre al trabajo. Esto viene a demostrar que a Rhapsody le sucede algo parecido que a Gamma Ray; que son grupos que en pequeñas dosis funcionan de maravilla pero que empachan si se exceden en la duración (tengamos en cuenta que, de todas formas, Gamma Ray caen bien, hagan lo que hagan y pase lo que pase)

Como fuente de inspiración se fijaban en grupos grandilocuentes como Manowar, llenando sus trabajos de
intros, outros, prólogos, narraciones y demás cosas que rompían el ritmo musical. Aún así, fueron de los pocos que lograron mantenerse sobre los escenarios mientras que el resto de grupos de la escena metálica powermetalera caían al romperse la burbuja musical de ese estilo. Además, sus letras permiten el divertido juego de componer himnos repitiendo palabras claves como thunder, glory, brave, power, fire, dragon y demás mamarracheces, como pasa con Manowar; un punto divertido para los frikis más metálicos, ya que cuentan con todos los elementos para construir canciones prototípicas.

Su quinto disco,
Power of the Dragon Flame (2002), también suena igual que los otros, con muchos dragoncitos, y mantuvo el tipo. Tras este movimiento cambiaron de discográfica y se les subió un poco (más todavía) a la cabeza. Se marcharon a la casa de Joey DeMaio, Magic Circle Music, contrataron (engañaron, tal vez) a Christopher Lee para un Ep promocional y un disco extra (seguimos sin saber cómo narices lograron convencerle de que se vistiese con esas horribles ropas dignas de un veinte duros) y culminaron todo ello en un sexto plástico titulado Symphony of Enchanted Land parte 2, The Dark Secret (2004), siendo lo mejor de este trabajo que se registró con una orquesta real que pese a ello no logró hacerlo menos aburrido y espeso y del que se salvan pocos temas, como por ejemplo, 'The Last Angel´s call'.

Después de este álbum lanzaron su último disco con el que finalizó, de momento, la carrera del grupo.
Triumph or Agony (2006) es su séptimo largo de estudio, tras el cual la banda se ha tomado un descanso y sus miembros están a otras cosas. Fabio Lione ha vuelto a militar en el grupo italiano Vision Divine (que tuvo que abandonar cuando Rhapsody firmaron la exclusiva con Magic Circle Music) y Luca Turilli se ha centrado en sus trabajos en solitario neoclásicos.

A muchos nos gustaría un octavo trabajo de este grupo, pero por ahora el tema se encuentra bastante parado. Sirva este pequeño texto para recordar a uno de los grupos más cutrecillos de la escena, adorable en el fondo y muy divertido en pequeñas dosis.

For the King, for the Land, for the Mountains!!!!

2 comentarios:

Yota dijo...

Escuché el programa, ya que ahora conozco a los dos locutores y es como más familiar.

Muy entretenido.

Y el post cojonudo sobre una de mis bandas favoritas de Power.

Samu dijo...

Me alegro.

Y el post, aunque parece puñetero, está hecho con cariño.

:)